Si estás iniciando un proceso de reproducción asistida, estas fichas y artículos del catálogo responden las dudas que más se repiten en el consultorio: qué evalúa cada estudio, cuándo se pide y cómo leer un informe sin sacarlo de contexto. Sirven como punto de partida para llegar a la consulta con preguntas concretas.
La mayoría de las personas que llegan por primera vez no necesitan todos los estudios al mismo tiempo. El orden depende de la historia clínica, la edad y los resultados previos. Estas entradas ayudan a ubicar qué corresponde en cada etapa.
La AMH se solicita en la primera fase del ciclo y orienta sobre la cantidad de óvulos disponibles, no sobre su calidad. Un valor bajo no equivale a infertilidad absoluta. La entrada explica qué rangos se consideran orientativos, cuándo conviene repetir el estudio y cómo integrarlo con el recuento de folículos antrales.
Leer la ficha completaEs el estudio inicial ante una dificultad para concebir. Antes de la muestra se recomienda abstinencia de dos a cinco días y evitar fiebre o calor intenso en las semanas previas. El informe describe concentración, movilidad y morfología, pero un único resultado alterado no confirma diagnóstico. Detallamos cuándo repetirlo y en qué casos se pide evaluación andrológica.
Ver preparación y criteriosComienza con estimulación ovárica controlada, seguimiento ecográfico y una punción breve bajo sedación. Los óvulos se deshidratan con crioprotectores y se sumergen en nitrógeno líquido a velocidad ultrarrápida. La edad al vitrificar es el factor que más influye en los resultados futuros, por eso la asesoría previa debe ser realista.
Conocer el paso a paso
En reproducción asistida, muchas confusiones no vienen de la falta de información sino de leer un dato aislado. Estas son las aclaraciones que repetimos con más frecuencia en consulta, sobre todo cuando alguien llega con un informe en la mano y una búsqueda de internet abierta en el teléfono.
Un valor alterado no es un diagnóstico
La hormona antimülleriana, la FSH o un seminograma describen una situación en un momento concreto del ciclo. Se interpretan junto al recuento de folículos antrales, la edad y el historial previo, no como una sentencia aislada.Los rangos orientativos varían entre laboratorios
Cada centro establece sus propios valores de referencia según el método de análisis. Comparar un resultado con una tabla de otra institución suele generar más dudas que respuestas, así que conviene contrastarlo con quien solicitó el estudio.Repetir un estudio tiene un momento
El seminograma se repite tras un intervalo prudencial si el primer informe sale alterado. La histerosalpingografía no se realiza durante el sangrado ni con una infección activa. Forzar los tiempos no mejora la lectura del resultado.Baja complejidad no significa menos serio
La inseminación intrauterina y la estimulación ovárica controlada son tratamientos con indicaciones precisas. Que sean menos invasivos que una fecundación in vitro no los convierte en un paso obligatorio para todos los casos.La vitrificación no garantiza un embarazo futuro
Conserva óvulos con tasas de supervivencia que dependen de la edad al momento de la extracción y de la técnica del laboratorio. Es una herramienta de preservación, no una promesa de resultado.El diagnóstico genético preimplantacional no se indica por rutina
Se reserva para antecedentes familiares documentados, pérdidas recurrentes o edad materna avanzada con criterio clínico. Aplicarlo sin una razón concreta añade procedimientos sin aportar información útil.