Detrás de cada ficha del catálogo hay un acuerdo de trabajo con laboratorios, servicios de diagnóstico y equipos clínicos del área metropolitana de Asunción. No publicamos respaldos decorativos: cada colaboración responde a un criterio concreto de revisión, trazabilidad o derivación de pacientes.
Los seminogramas y estudios de fragmentación del ADN espermático que citamos se procesan en centros con control de calidad interno y criterios de la OMS vigentes. Revisamos periódicamente los rangos de referencia para que las fichas no queden desactualizadas. Cuando un informe llega con valores límite, el equipo de laboratorio acepta una segunda lectura antes de que el paciente reciba el resultado.
La histerosalpingografía y el recuento de folículos antrales requieren operadores con experiencia en reproducción, no solo en imagen general. Trabajamos con centros que informan por escrito el número de folículos por ovario y el aspecto del endometrio, datos que después citamos en las entradas sobre reserva ovárica. Esa precisión evita que una paciente llegue a la consulta con un informe ambiguo.
El diagnóstico genético preimplantacional y los estudios de cariotipo se derivan a laboratorios con acreditación para biopsia de trofoectodermo. La colaboración incluye revisar juntos los criterios de derivación: no toda pareja con un aborto previo necesita un estudio genético, y esa distinción aparece explicada en nuestras fichas. Los tiempos de respuesta se acuerdan por escrito antes de iniciar el proceso.
Las charlas informativas y los artículos revisados se elaboran con profesionales que atienden consulta activa en Paraguay. Aportan casos reales anonimizados y señalan qué preguntas suelen quedar sin respuesta en la primera visita. Ese material alimenta el glosario de términos endocrinos y la agenda de encuentros para quienes recién empiezan a buscar orientación.
Fertilidad Paraguay nació de una incomodidad concreta: la información sobre reproducción asistida circula en fragmentos, mezclada con promesas comerciales y sin explicar en qué momento del ciclo se hace cada estudio. Empezamos armando fichas para un puñado de pacientes y terminamos construyendo un catálogo temático que hoy usan tanto personas que recién preguntan como profesionales que derivan casos.
Trabajamos con un criterio editorial simple: cada entrada debe decir qué evalúa un estudio, cuándo se solicita y qué preguntas conviene llevar a la consulta. Nada de resultados garantizados ni cifras de éxito sin contexto. El equipo que revisa el material combina formación clínica en endocrinología reproductiva con edición de contenidos de salud, y las charlas informativas se preparan junto a quienes atienden consulta todos los días.